¿QUÉ ESPERAN LOS CIUDADANOS DE LOS MÉDICOS? PREFERENCIAS Y UTILIZACIÓN DEL SISTEMA DE SALUD

  • Raúl De los Santos y colab.

Resumen

Introducción. Existe vasta literatura sobre opiniones profesionales del perfil profesional deseado como producto final de las escuelas de medicina, pero es escasa la literatura sobre opiniones poblacionales acerca del médico que quiere la sociedad. Objetivos. Cuantificar, desde la óptica de la ciudadanía, virtudes deseables y defectos indeseables de los médicos, y determinar preferencias poblacionales con respecto a caracteres de la asistencia. Material y métodos. Diseño prospectivo, observacional, transversal y analítico. Se encuestó a 338 ciudadanos a quienes se les preguntó acerca de caracteres socioeducativos, presencia o no de médico de cabecera y caracteres de la atención médica y odontológica, opiniones sobre competencias que deberían o no poseer los médicos, preferencias de atención y prácticas preventivas. Se Incluyeron ciudadanos de 18 y más años, y se excluyeron profesionales del equipo de salud, ciudadanos en el contexto de una consulta médica, familiares directos de médicos o estudiantes de medicina. La encuesta fue realizada entre mayo y julio de 2014 en el ámbito de influencia del Hospital Vélez Sarsfield. Se utilizó estadística descriptiva y regresión lineal. La encuesta fue realizada cara a cara y en el 82,84% de los casos fue efectuada por estudiantes; el resto, por médicos u otro personal hospitalario. Resultados. Al 63,90% y 73,96%, respectivamente, le es indiferente la edad y el género del profesional. Ante una dolencia digestiva, el 46,74% prefiere al especialista, y ante un resfrío, el 49,40% prefiere al médico general. El 55,02% no tiene médico de cabecera, y el 26,17% de los que sí poseen no saben su nombre. La especialidad más común del médico de cabecera fue clínica médica (56,37%). Se realizaron cuatro preguntas (tres virtudes deseables, tres defectos indeseables, ¿qué desearía que la facultad enseñe a los médicos?, ¿por qué cambiaría de médico?) y se asignaron las respuestas a cinco categorías competenciales (actitudes, conocimientos, destrezas propiamente dichas, destrezas de habilidades clínicas y destrezas como capacidad para resolver problemas), y se encontró predominio de las actitudes en las cuatro preguntas (67,65%, 75,83%, 69,97% y 62,50%, respectivamente). El 63,31% desearía que su grupo familiar pudiera consultar al especialista deseado según la dolencia. Ha consultado en el último año a un médico el 84,02% y la causa más común fue el chequeo (58,55%). El 73,07% considera importante en el consultorio la vestimenta del médico y el 97,63%, el lavado de manos. El 54,14% usa la web para buscar temas referidos a su salud. A mayor nivel educativo y menor cobertura es indiferente el género del profesional (p = 0,01 y 0,03); a mayor nivel educativo es indiferente la especialidad (p = 0,04 para dolencia abdominal y p = 0,0004 para resfrío).
El mayor nivel educativo se vincula al uso de computadoras (p = 0,0000) y a búsqueda de información en la web sobre temas referidos a su salud (p = 0,0000). Si bien la mayoría opta por tener acceso directo a un especialista, tener médico de cabecera se asocia a menor tendencia de hacer esa elección con respecto a no tenerlo (p = 0,03). Conclusiones. Las competencias sobre actitudes son las predominantes desde cualquier óptica. La mayoría de los ciudadanos no tiene incorporada la figura del médico de cabecera como responsable en el primer nivel de atención. El 67% recibió consejos preventivos, pero no de su médico en todos los casos (dado que el 55% no tiene), y el consejo sobre actividad física y alimentación saludable, a pesar de ser las más votadas, llegaron sólo a un tercio de los ciudadanos. Es común la consulta en la web sobre temas de la propia salud.

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Publicado
2020-05-07